La renovación del Parador de Trujillo nos brindó la oportunidad de colaborar con Gastón y Daniela y con el prestigioso interiorista Jaime Beriestain en la ejecución del mobiliario de habitaciones y zonas comunes. Cada pieza fue fabricada a medida, respetando el concepto de interiorismo y los más altos estándares de calidad, para realzar la identidad de un edificio histórico convertido en un referente de la hospitalidad.